
San Spiridon el
Milagroso
12
de Diciembre
Podcast
Otra
Biografía
San Espiridon es muy amado en
la Iglesia Ortodoxa. En su vida se recapitulan todas las
enseñanzas del Evangelio. El pastor de ovejas se
convierte en pastor de almas, confirma la fe ortodoxa y
vence la impiedad de los herejes; el que no tenia
tesoros terrenales es inmensamente rico en tesoros
celestiales; el que se humillo alcanza la cumbre de la
exaltación: “Lo insensato de Dios es mas sabio que los
hombres y lo débil de Dios es mas fuerte que los
hombres” (1 Corintios 1:25). Sus santas reliquias,
atesoradas en la isla griega Kerkira permanecen
incorruptas hasta el día de hoy.
Chipre fue el lugar de Su nacimiento y el lugar donde
paso toda su vida en servicio a la Iglesia. Venia de una
familia de agricultores, y permaneció simple y humilde
hasta el final de su vida. Se caso joven y tuvo una
hija, a Irene, pero al morir su esposa, se dedico
completamente al servicio de Dios.
A causa de su fe, de su amor a Jesús y de su respeto a
la Iglesia, fue escogido como obispo de Tremitunte de
Chipre y aun siendo obispo no cambio su simple estilo de
vida. Se preocupaba mucho y ayudaba a los pobres. El
Señor le dio el don de obrar grandes milagros. Por el
poder de Dios hizo que lloviera durante una sequía,
levanto muertos, sano al Emperador Constancio de una
grave enfermedad, veía y oía los Santos Ángeles,
prevenía eventos futuros y veia los secretos del corazón
humano. Convirtió a muchos a la verdadera fe, entre
muchas otras cosas. Estuvo presente en el Primer
Concilio Ecuménico celebrado en Necea en el 325 d. C.
Mediante sus claras y sencillas exposiciones de la fe y
sus milagros en ella trajo a muchos herejes de regreso a
la ortodoxia.
Glorifico al Señor con muchos milagros y fue de gran
ayuda tanto para su pueblo y para toda la Iglesia. Entro
a su descanso en el Señor en el 350 d. C. Sus reliquias,
que obran maravillas, reposan en la isla de Kerkira,
donde continúan glorificando a Dios con muchos milagros.
HIMNO DEL SANTO: Fuiste revelado como triunfador del
Primer Concilio Ecuménico y como obrador de milagros,
portador de Dios, nuestro Santo Padre Espiridon. Por
esto llamaste en la tumba a una que se había muerto y
convertiste una serpiente en oro; y al cantar tus santas
oraciones, los Ángeles servían contigo, santísimo Padre.
Gloria al Señor que te glorifico! Gloria a Él que te
corono! Gloria al Señor que por medio de ti obra
sanidades para todos!