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Llamado el "Apóstol de Alemania" por
haber evangelizado sistemáticamente las grandes regiones centrales,
por haber fundado y organizado iglesias y por haber creado una
jerarquía bajo la jurisdicción directa de la Santa Sede. Sus dones
de misionero y reformador generaron importantes frutos.
San Bonifacio y Aglais la romana
Estos Mártires vivieron en el
siglo III. Aglais pertenecía a una clase noble y muy
pudiente de Roma, y siempre estaba dispuesta a ayudar y
hacer contribuciones a los pobres. Bonifacio era el
secretario y supervisor de la fortuna de Aglais. Como
Aglais, él era también bondadoso y filántropo. Manejó la
fortuna de Aglais con mucha honradez. Aglais y Bonifacio
vivieron juntos una unión ilegal, Bonifacio se inclino
también a la embriaguez. No obstante, él era generoso
con los pobres, hospitalario con los extraños, y
compasivo con aquéllos que caían en el infortunio.
Aglais, motivada al oír las historias de los Mártires,
creyendo en el poder de sus intercesiones para obtener
la misericordia de Dios, envió a Bonifacio a Tarsus para
obtener las reliquias de los santos Mártires, antes de
que él partiera, él le preguntó en broma, ¿Y si ellos
devuelven mi cuerpo como las reliquias santas? Bonifacio
partió entonces con algunos esclavos para Cilicia dónde
los Santos estaban siendo martirizados. Cuando Bonifacio
se encontró entre los Mártires, los animó les dio
fuerzas para soportar los dolores. Pero Bonifacio fue
arrestado por el gobernador y así comprobó la fe firme
que tenia en Cristo, sufriendo la muerte como un mártir
en el año 290. Así lo que él había dicho en broma a su
señora, se cumplió, sus restos fueron trasladados como
sagradas reliquias por sus sirvientes y compañero.
Aglais después de vender todos sus vienes, dedicó su
vida a la oración y a aligerar el sufrimiento de los
pobres. San Bonifacio se invoca sobre todo para la ayuda
contra la pasión de beber.
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