Santos Inocentes

28 de Diciembre

 

 

14,000 Santos Infantes fueron asesinados por el Rey Herodes en Belén. Cuando vino el tiempo de la Encarnación del Hijo de Dios y Su Nacimiento de la Santísima  Virgen María, los Reyes Magos en el Este vieron una nueva estrella en los cielos, prediciendo así el Nacimiento del nuevo Rey. Ellos viajaron inmediatamente a Jerusalén para rendirle culto a al Niño, y la estrella les mostró el camino.

Habiéndole adorado, ellos no volvieron a Jerusalén donde Herodes, como él les había pedido, pero siendo advertidos por Dios en un sueño, ellos regresaron a su país por otro camino. Herodes comprendió finalmente que su esquema para encontrar al Niño no tendría el éxito, y él pidió que todos los niños dos años de edad y más pequeños en la zona de Belén y fueran asesinados. Él pensó que el Infante divino que él consideraba a un rival, estaría entre los niños muertos.

Así Los infantes asesinados llegaron a ser los primeros mártires por Cristo. La rabia de Herodes también cayó en Simeón el que “recibió a Dios” (3 de febrero), quién declaró ante todos en el Templo que el Mesías había nacido. Cuando el santo murió, Herodes no dio permiso para ser enterrado propiamente. Por las órdenes de Rey Herodes, el santo profeta y sacerdote Zacarías también fue asesinado, esto aconteció en Jerusalén entre el Templo y el altar (Mt. 23:35) porque él no delató el paradero de su hijo Juan, el Bautista de Jesucristo.  

La ira de Dios cayó pronto en el propio Herodes: una condición horrible lo atacó y él se murió, comido por los gusanos mientras estaba aun vivo. Antes de su muerte, el rey impío asesinó a los sacerdotes principales y escribas de los judíos, y también a su hermano, y su hermana y su marido, y también a su propia esposa Miriam, y tres de sus hijos, y setenta hombres de sabiduría que era miembros del Sanedrín. Él comenzó esta carnicería para que el día de su muerte no fuera uno de regocijo, pero uno de luto.