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1° Octubre - La
Protección de la Madre de Dios
Esta festividad
particularmente solemne en las Iglesias eslavas fue
instituida a raíz de una visión que tuvo San Andrés «el
loco de Cristo», un día en que celebraban una vigilia en
la iglesia de Blachernes en Constantinopla.
A
las cuatro de la madrugada, el Santo sumergido en la
oración alza los ojos hacia el cielo y ve a la Santa
Madre de
Dios en
medio de los fieles, cubriéndolos con su velo (mamphorion).
Andrés se asegura de la realidad de su visión con su
discípulo Epifano que también había contemplado el
espectáculo del cielo. El santo se precipita entonces al
Santuario, abre el cofre que contenía la reliquia de
precioso velo de la Reina del mundo, y, de pie, ante las
Puertas Santas lo extendió sobre la multitud.
El velo era tan grande que los cubría a todos, pero
permanecía suspendido en el aire, mantenido por una
fuerza misteriosa. La
Madre de
Dios se
eleva entonces hacia el cielo, envuelta en un vibrante
rayo luminoso y desaparece tras dejarle al pueblo
cristiano su Santo Velo en garantía de su benevolente
protección. Esta protección, la
Madre de
Dios la
muestra en muchas oportunidades en la ciudad imperial, y
análogamente a toda la Santa Iglesia. |