El Espíritu de la Cuaresma

Protopresbítero Alejandro Schmernann.

Contenido:

El Espíritu de la Cuaresma.

Domingos de Preparación. Los Servicios de la Cuaresma. El Gran Canon de S. Andrés de Creta. La Oración de San Efrén el Sirio. Lecturas de la Biblia. Himnos Cuaresmales. Maitines del martes, primera semana. El Salterio. La Liturgia de los Presantificados. La Música y los Ornamentos Litúrgicos. Los Sábados y Domingos de Cuaresma. ¿Como Observar la Cuaresma? El Ayuno. La Oración. Lectura Espiritual. Cambio de Vida.

La Cuaresma en nuestra vida

Tomar la Cuaresma con seriedad. Participación a los oficios de Cuaresma. La plegaria y el ayuno. Un "estilo de vida" de Cuaresma.

Hermanos, al ayunar corporalmente, ayunemos también espiritualmente; desprendamos de todo vinculo de injusticia; deshagamos las fuertes cadenas de la violencia; rompamos todo decreto injusto, demos pan a los hambrientos y acojamos en nuestros hogares a los pobres, a fin de recibir de Cristo nuestro Dios grande misericordia. (Verso del miércoles de la Primera Semana de Cuaresma.).

Otra vez nos acercamos a la Cuaresma, al tiempo del arrepentimiento, al tiempo de nuestra reconciliación con Dios. El arrepentimiento es el comienzo, y, al mismo tiempo, la finalidad de una vida verdaderamente cristiana. "Arrepentíos, "fue la primera palabra de Jesucristo cuando comenzó a predicar (Mateo 4:17) Pero, ¿qué es el arrepentimiento? En medio de las preocupaciones de nuestra vida diaria, no tenemos tiempo para pensar en ello, sencillamente tómanos por dado que debemos confesarnos, recibir la absolución y luego olvidamos de ello hasta el año próximo. Sin embargo, debe haber alguna razón por la cual nuestra Iglesia ha establecido un período de siete semanas como un tiempo especial de penitencia e invita a cada cristiano ortodoxo a hacer un especial esfuerzo espiritual. Y esta razón necesariamente tendrá importancia para mí, para mi vida, mi fe y mi posición como miembro de la Iglesia. Debía yo hacer todo lo posible para comprenderla, para seguir tanto como me sea posible las enseñanzas de mi Iglesia, para ser ortodoxo, no sólo de nombre, sino también en mi vida misma. ¿Qué es, pues, el arrepentimiento? La cuaresma de la respuesta a esta pregunta. Es en verdad una escuela de arrepentimiento, a la que asiste o debe asistir cada cristiano ortodoxo todos los años para renovar su comprensión de la fe. Es una peregrinación admirable a las mismas fuentes de la Ortodoxia, un redescubrimiento de un modo de vivir verdaderamente ortodoxo. Esforcémonos por hacer que este período de cuarenta días esté lleno, tanto como sea posible, de significación profunda y rica para cada uno de nosotros.

En esta breve explicación del Gran Ayuno, trataremos de:

  • la preparación para la cuaresma

  • las características del culto cuaresmal de la Iglesia Ortodoxa

  • las enseñanzas ortodoxas sobre e ayuno, la oración y otras prácticas que la Iglesia prescribe para la cuaresma

 

Domingos de Preparación.

Tres semanas antes que la cuaresma misma comience, entramos en un período de preparación pre-cuaresmal. Es una característica constante de la tradición cúltica ortodoxa de los grandes eventos litúrgicos (Navidad, Pascua, Cuaresma) un previo anuncio y una preparación. Reconociendo nuestra falta de concentración, lo mundanal de nuestra vida, la Iglesia llama nuestra atención a la seriedad del evento que se acerca, nos invita a meditar en su significado. Así, antes que podamos poner por práctica la cuaresma, la Iglesia nos explica su significado.

 

Humildad. (Domingo del Publicano y el Fariseo).

En la víspera de este domingo (es decir, el sábado por la noche) el libro litúrgico del pedido cuaresma, el Modio, se usa por primera vez, y se añaden textos de él a los servicios normales de la resurrección. Exponen y desarrollan el primer tema mayor del arrepentimiento: la humildad.

La lección del Evangelio (Lucas 18:10-14) nos enseña que la humildad es la base del arrepentimiento. La parábola del Publicano y el Fariseo representa a un hombre que siempre está contento de si mismo y que cree cumplir con todos los requisitos de la religión. Tiene orgullo y confianza en sí mismo. En realidad, falsifica el significado de la religión, reduciéndola al cumplimiento externo de requisitos y mide su piedad por la cantidad de dinero que contribuye al templo. Para él la religión es el motivo de su amor propio, de su egoísmo. El publicano se humilla, y su humildad le justifica delante de Dios. "Evitemos, hermanos, las palabras falsas del fariseo," dice el contaquio del día, "y aprendamos la grandeza de las palabras humildes del publicano."

 

Vuelta al Padre. (Domingo del Hijo Pródigo).

La lección del Evangelio para este día (Lucas 15:11-32) nos da el segundo tema de cuaresma y del arrepentimiento: el de la vuelta a Dios. No es suficiente reconocer nuestros pecados y confesarlos. El arrepentimiento queda estéril y sin provecho sin el deseo y la decisión de cambiar nuestra vida, de volver a Dios, de comenzar un movimiento de ascenso y de purificación.

Debemos damos cuenta de haber perdido nuestra hermosura espiritual y nuestra pureza y debemos desear recobrarlas. Volveré al Padre compasivo lamentando y llorando y diré: `Acéptame como a uno de tus jornaleros." En maitines, cantamos el Salmo 137. "Junto a los dos de Babilonia, allí nos sentábamos, y aun llorábamos, acordándonos de Sión ... Si me olvidare de ti, oh Jerusalén, pierda mi diestra su destreza." El verdadero cristiano recuerda y sabe que ha perdido comunión con Dios, la paz y el gozo de su reino, la pureza de la vida nueva en Cristo. Pues, fue bautizado, iniciado en el Cuerpo de Cristo, pero sus pecados le han alejado de Dios. El arrepentimiento, por eso, es este deseo de volver a Dios, es un movimiento de amor y de confianza. "Me he separado inicuamente de tu gloria paternal y he malgastado las riquezas que me diste a mí en compañía de pecadores. Por eso, te ofrezco el lamento del pródigo: Padre compasivo, he pecado contra ti, recíbeme como penitente y hazme como a uno de tus jornaleros. (Contaquio del día).

 

El Juicio Final. (Domingo de Abstinencia de Carne).

El sábado de carnaval (el que precede este domingo) la Iglesia prescribe la conmemoración de todos sus hijos difuntos. La Iglesia es unidad y amor en Cristo. Dependemos todos unos de otros, nos pertenecemos unos a otros, estamos unidos por el amor de Jesucristo. Nuestro arrepentimiento quedaría incompleto sin acción de amor hacia todos los que antes de nosotros se han dormido en la fe. El arrepentimiento es sobre todo la recuperación del espíritu del amor. "Por esto todos los hombres sabrán que sois mis discípulos si se aman unos a otros" (Juan 13:35) Litúrgicamente esta conmemoración incluye las vísperas del viernes y los maitines y la divina liturgia del sábado.

El Evangelio domi