Moscú, 7 abril 2006.- "No se puede esperar que el hallazgo de un texto atribuido a un conocido personaje del cristianismo inicial o bien a alguno de los discípulos de Cristo cambie la composición de la Sagrada Escritura", declaró el portavoz del departamento de Relaciones Exteriores del Patriarcado de Moscú, el padre Mijaíl Dudkó.

La organización National Geographic hizo público ayer el original y la traducción al inglés del texto de un papiro que fue encontrado en Egipto en 1978 y que contiene la única copia del "Evangelio de Judas", en una traducción al copto del original en griego.

Según el códice, Judas no fue el traidor que vendió a Jesús por 30 monedas de plata, sino el discípulo privilegiado al que encarga la misión más difícil, sacrificarlo, para ayudar a su esencia divina a escapar de la prisión del cuerpo y elevarse al espacio celestial.

El portavoz de la Iglesia Ortodoxa Rusa dijo que textos relativos al período inicial del cristianismo fueron hallados más de una vez y seguirán siendo encontrados, por lo que "el 'Evangelio de Judas' puede representar, sobre todo, un interés histórico".

"Sin tener posibilidad alguna de ser incorporado a los libros de la Sagrada Escritura, ese texto puede revelar nuevos detalles históricos", indicó Dudkó y añadió que se necesita un minucioso estudio para determinar el verdadero valor histórico del documento.

El diácono Andréi Kuráyev, conocido teólogo ortodoxo ruso y profesor de la Academia Espiritual de Moscú, opinó asimismo que el "Evangelio de Judas" poco puede aportar a los conocimientos sobre la vida de Jesucristo y de la comunidad apostólica.

"Este documento no pude ser obra de Judas Iscariote por la sencilla razón de que Judas se ahorcó el mismo día cuando fue crucificado Cristo. Así que no puede haber ningún 'Evangelio de Judas', y el texto, lo más probable, fue creado por alguna de las sectas gnósticas de los siglos III o IV", explicó.

Kuráyev recordó que en aquella época, en particular en Egipto, hubo numerosas corrientes ocultistas seudocristianas, algunas de las cuales adoraban a los personajes bíblicos más detestados, como las sectas de los cainitas, que rendían culto a Caín, el primer asesino, o los ofitas, que veneraban a la Serpiente que tentó a Adán y Eva.

"El llamado 'Evangelio de Judas' puede ampliar nuestras ideas sobre las creencias gnósticas de aquellos tiempos, pero difícilmente cambiará o enriquecerá nuestros conocimientos de la vida de Cristo o de la primera comunidad apostólica del primer siglo", manifestó.

El teólogo ruso señaló además la diferencia entre una divulgación en la prensa y una publicación científica, que debe describir la historia del hallazgo, el estado físico del manuscrito, el grado de su conservación, un análisis de la letra y una exposición del contexto cultural en el que fuera creado el documento.

"Hasta que todo esto no se haga, no puede haber ningún comentario serio del denominado 'Evangelio de Judas'", puntualizó Kuráyev.