Lección 1 - Comienzos del Cristianismo

Cada uno de nosotros es distinto, especial, y único. Hemos visitado diferentes lugares, y hemos hecho distintas cosas. Tenemos diferentes intereses y talentos, sin embargo, también compartimos de una manera muy especial, algo en común . Todos participamos en la Iglesia y somos parte de una familia especial, una comunidad muy especial.

Somos CRISTIANOS. ¿Qué es un cristiano? ¿Qué significa ser cristiano? Piensa en estas preguntas mientras lees el relato bíblico, "El Llamado de los Discípulos".

Relato Bíblico (San Mateo 4,18-22; San Marcos 1,16-20; San Lucas 5,1-11; San Juan 1,35-51)

Cuando Jesús salió del desierto después de haber estado ahí durante cuarenta días ayunando y conversando con Dios, y después de rechazar las tentaciones del mal, quiso comenzar a entregar su mensaje a todas las personas. El no llamó a grandes multitudes a para enseñarles. Él empezó con conversaciones con unos pocos hombres que se interesaban en Él y lo que tenía que decirles.

Un día cuando Jesús caminaba cerca del Río Jordán, donde San Juan Bautista estaba enseñando, Juan vio pasar a Jesús y dijo: "He aquí el Cordero de Dios." Dos de los hombres que estaban junto a Jesús se dieron cuenta que lo que Juan quería decir que era Él el Cristo, cuya venida Juan anunciaba.

Estos dos jóvenes fueron tras Jesús. Él los vio y les preguntó: "¿Qué buscan Ustedes?» Le preguntaron dónde estaba hospedado para que pudieran ir a conversar con El. Jesús les respondió, "Ven y verán."

Entonces ellos fueron con Jesús, eran pescadores del Mar de Galilea que habían ido para escuchar a Juan Bautista predicar. Uno de ellos se llamaba Andrés.

Andrés se quedó el día entero conversando con Jesús y aprendiendo de Él. Dejó la reunión con la certeza de que había conocido al Hijo de Dios y el Rey de Israel. Todos los judíos de aquel entonces, incluso pescadores humildes como Andrés, sabían que la Biblia anunciaba que vendría un varón de Dios, un hombre quien salvaría a los seres humanos de sus pecados y restauraría su unión con Dios. Creían, también, que El sería el rey de su nación.

Luego Andrés trajo a su hermano, Simón, para que conociera a Jesús. De la distancia Jesús lo vio de lejos y, sin esperar ser presentado, le dijo, :"Así que tú eres Simón, hijo de Jonás?" Entonces Jesús le dio un nuevo nombre. "Tú serás llamado ‘la Piedra’, le dijo. Desde ese momento a Simón fue llamado Simón Pedro, o Simón la Piedra.

Al día siguiente, Jesús decidió ir a Galilea. En el camino, se encontró con otra persona de Galilea llamada Felipe. Jesús le dijo, "Sígueme." Tal era el poder de Jesús, que Felipe inmediatamente se unió a Él. Felipe tenía un amigo, Natanael, proveniente de una aldea no muy lejos de Nazaret, donde Jesús había crecido. Cuando Felipe le contó a Natanael acerca de Jesús, Natanael, quien tenía una opinión muy poco grata de Nazaret, respondió, "¿A caso puede algo bueno venir de Nazaret?" Felipe no quiso discutirle. "Ven y verás," le contestó, sabiendo perfectamente bien que solamente Jesús podría convencer a Natanael.

Cuando Jesús vio a Natanael acercarse dijo, "Aquí hay un Israelita en quien no hay ningún engaño." Esto quiere decir que Natanael tenía un corazón puro y sincero.

Se sorprendió Natanael en gran manera y preguntó, "Cómo es que me conoces?"

"Antes de que Felipe te llamara," respondió Jesús, "te vi debajo de la higuera."

Natanael no pudo comprender cómo Jesús le pudo haber visto cuando estaba a varios kilómetros de distancia. Inmediatamente creyó lo que Felipe le había contado acerca de Jesús. "Maestro," dijo, "En verdad Tú eres el Hijo de Dios. Tú eres el Rey de Israel."

Jesús, suavemente le reprochó por haber dicho esto. "¿Porque te dije que te había visto debajo de la higuera creíste? Verás cosas más grandes que esto. Verás los cielos abiertos y los ángeles de Dios ascendiendo y descendiendo sobre el Hijo del Hombre."

Más tarde Jesús encontró a Juan y a su hermano Santiago reparando sus redes de pesca en su bote junto a Zebedeo, su padre. Los llamó, y ellos dejaron a su padre en el bote con los empleados y siguieron a Jesús.

Ahora Jesús tenía a seis seguidores viajando junto a Él. Andrés y Simón Pedro, quienes eran hermanos; Juan y Santiago, también hermanos; y Felipe y Natanael. Ellos eran sus primeros discípulos, que quiere decir alumnos.

 

 

Cristianismo Ortodoxo

No es una religión, ni una institución, ni tampoco una organización. Es, al contrario, una forma de vida iniciada por Jesucristo y un organismo viviente, compuesto por aquellos que creen en El.

La Iglesia son personas - el Pueblo de Dios - Quienes:

l se reúnen en Su Nombre, y se llaman Cristianos;

l comparten una fe y esperanza común, basadas en el amor de Dios;

l afirman la verdad, o la ortodoxía, de su fe, de su creencia y su experiencia;

l proclaman la Buena Nueva de Jesucristo a todos.

 

 

Un Cristiano Ortodoxo es, aquel que vive la verdad de Dios plenamente y la proclama tal como ha sido revelada por Jesucristo, y experimentada en todo lugar y en todo tiempo por Su Pueblo, la Iglesia.