|

Santo Profeta Elías
20 de julio
El Profeta Elías nació en la región
sudeste de la tierra Santa 9 siglos antes del Nacimiento de Cristo.
Provenía de la tribu Levita, de la generación de Aarón. Un tiempo
antes de su nacimiento, el reino hebreo se dividió en dos partes: El
reino Judío y el reino Israelita. El primero lo integraron entre las
tribus de Judas y de Benjamín, siendo su capital Jerusalén. Ocupaba
la región del medio — oriente de la Tierra Santa. El reino de Israel
estaba en la región septentrional y lo constituían las 10 tribus,
siendo su capital Samaria.
En los tiempos del Profeta Elías, el pueblo
hebreo que habitaba en el reino de Israel, comenzó a apartarse de la
fe y a venerar a los dioses paganos, como Baal y otros más. Durante
el reinado del rey Israelita Ajaba (877-854 antes de Cristo), Elías
sintió el llamado a servir a Dios como su Profeta y se convirtió en
un ferviente defensor de la verdadera Fe.
Así, el profeta Elías trató de convencer al impío
rey Ajaba a rechazar a los ídolos y dirigirse al verdadero Dios,
pero el rey no lo escuchó. Entonces el profeta predijo que durante 3
años en Israel no se habrá ni lluvia, ni rocío. La sequía y la
hambruna azotaron a Israel. El Profeta se retiró a un lugar apartado
en las cercanías de un arroyo donde un cuervo le traía el alimento.
A acabo de un año, el arroyo se seco y entonces el Profeta se
dirigió al norte de la Tierra Santa, a Sarepta de Sidón y se
estableció en la casa de una pobre viuda. A pesar de carecer de
alimentos, la viuda con la ultima harina y aceite le cocinó una
tortilla y se la dio de comer. Después de esta acción, gracias al
pedido del Profeta Elías en sus oraciones a Dios, nunca mas faltó
harina y aceite en la casa de la viuda y esta última, durante mucho
tiempo pudo alimentar a su hijo y al Profeta Elías. Cuando la viuda
repentinamente se enfermó y murió, el profeta Elías la resucitó (3
Rey.17).
El lugar principal donde se adoraba a Baal en el
reino de Israel, fue el monte Carmelo. Al cabo de 3 años y medio del
inicio de la sequía, el profeta Elías reunió allí al rey Ajab, al
pueblo y a los sacerdotes de Baal diciéndoles: "Hasta cuando
estaréis rengos de las 2 piernas? Si el Señor es Dios, síganlo a Él,
y si lo es Baal, entonces síganlo a Baal!" Para saber quien era el
verdadero Dios, Elías propuso a elevar un altar a cada uno de ellos,
poner sobre ellos al novillo sacrificado, pero no encender las leñas
de los altares. Cada uno invocaría a su Dios para que el fuego caiga
del cielo. El Dios que hiciera encender el fuego, será considerado
como El Verdadero! Todos aprobaron la propuesta del Profeta.
Primeramente los sacerdotes del Baal invocaron a su dios, pidiendo
que les brinde el fuego. Gritaron y bailaron alrededor del altar
durante todo el día. Elías comenzó a burlarse de ellos diciéndoles
que Baal se quedó dormido y que deberían gritar mas fuerte. Al
anochecer, el profeta Elías ordenó a reunir a todos frente de su
altar. Luego, según su indicación, alrededor de ese altar dedicado
al verdadero Dios, cavaron una fosa y arrojaron abundante cantidad
de agua sobre la leña para mojarla completamente. Hicieron así para
que nadie dudara del milagro que ocurrirá. Después de todo esto, el
Profeta Elías comenzó a rezar: "Escúchame Señor, haz que el pueblo
tuyo sepa hoy día, que Tu eres el único Dios en Israel y que yo soy
Tu siervo." Y cayó fuego del cielo, y quemó todo, la leña, las
piedras del altar y el polvo alrededor, evaporando el agua que se
juntó en la fosa. Al ver todo, esto el pueblo aterrizado cayó de
rodillas y exclamando: "El Señor, es el Dios, El Señor, es el Dios¡"
Entonces, el pueblo capturó a todos los sacerdotes de Baal y los
mató, debido a que durante tantos años, los sacerdotes los inducían
al engaño. Presionado por lo sucedido, el rey Ajab y el pueblo
empezaron a descender del monte. En ese momento se nubló el cielo, y
comenzó a llover. La primera lluvia después de tres años! De esta
manera, el profeta Elías convirtió a Dios, a muchos israelitas, (3
Reyes 18).
Después de este milagro, Jezabel, la esposa de
Ajab, comenzó a perseguir al profeta Elías, el cual tuvo que
esconderse en el desierto y finalmente llegar hasta el monte Horeb,
cerca de Sinaí. Aquí Elías tuvo una visión: primero se sintió una
suave brisa y luego vió a Dios. El Señor le ordenó a Elías a ungir
como profeta a Elíseo quien seria su sucesor (3 Reyes 19). Su vida
de profeta finalizó en una manera extraordinaria: fue llevado al
cielo en una carroza de fuego,(4Reyes 2:11). Fue el profeta Elíseo
quien presencio este hecho y recibió la capa de Elías con la cuál
realizó el primer milagro. El profeta Elías permanece ahora en el
cielo, en alma y cuerpo, igual que el antepasado Henos quien también
fue llevado vivo al cielo en alma y cuerpo,(Génesis 5:24).Y se
considera que tanto el profeta Elías como Henos volverán a la tierra
antes del fin del mundo, para acusar al anticristo y sufrirán
martirios a manos de este último.
Mediante los grandes milagros que realizó, Elías
ayudó al restablecimiento de la verdadera fe en Dios dentro del
pueblo Israelita y de esta forma destruyó la idolatría. Por medio de
estos hechos, preparó la llegada del Salvador del mundo. La
ferviente defensa de la verdadera fe, la absoluta obediencia a la
voluntad de Dios, la pureza y la castidad de su vida, la dedicación
a la oración y a la contemplación de los misterios divinos – son las
cualidades que distinguen a este gran profeta. Sus contemporáneos,
viendo sobre él la bendición de Dios, lo llamaban "El hombre de
Dios"
La gente reza al profeta Elías, durante los
tiempos de sequía. El pueblo cree que Elías es aquel, quien dirige
las fuerzas de la naturaleza. Antes de la revolución Rusa, en el año
1917, en el día de la conmemoración de San Elías, el pueblo esperaba
tormentas y tempestades y consideraba que era un pecado trabajar en
ese día. Ya en los tiempos pasados durante San Vladimiro, en Kiev
existía una iglesia en honor del profeta Elías.
Tropario - Tono 4
“¡Oh Ángel con cuerpo,
pilar de los profetas y su piedra angular, Precursor de la segunda
venida de Cristo, oh venerable y glorioso Elías, que enviaste la
gracia de lo alto a Eliseo para que expulsara las enfermedades y
purificara a los leprosos! brinda la sanación a los que te honran.”
|